sábado, 31 de enero de 2009
Y viene la primavera a mentirme sus flores, cuando tu ausencia no es más que un temblor en las entrañas. Y pienso tu recuerdo y en los besos que nos dejamos creando la ternura donde solo habían miedos. Pero entiendo cuando dices que lo nuestro no es más que una hoja seca, que por mi horizonte de dudas, mi nombre dejó de ser el color más dulce en tu boca. Y han comenzado a ponerse tristes mis mañanas, porque no veo tus manos acercándose, despacio, sin razones. Porque solo veo reproches en el tunel sin fondo que era tu mirada, pero no te culpo...